Una escuela de 0 a 3 años nos pidió una herramienta para su personal: quién está y quién falta, a qué módulo le toca la guardia, qué se anuncia en el tablón, qué se decide en la reunión de equipo y cómo va cada niño a lo largo del trimestre. Todo en el móvil, solo para el equipo, sin cuenta pública.
Las pantallas de esta página son una demostración con datos inventados. La escuela, su personal y sus alumnos no aparecen.
En una escuela infantil la información del equipo vive repartida: el cuadrante en un corcho, las guardias en la cabeza de dirección, los avisos en un grupo de mensajería mezclados con todo lo demás y las observaciones de cada niño en libretas. Funciona, hasta que alguien falta un lunes por la mañana y hay que recomponerlo todo a la carrera.
Aulas, personal, módulos, cuadrante, guardias, eventos y ausencias en el mismo sitio, con la versión buena siempre a la vista. Lo que cambia dirección lo ve todo el mundo al momento.
Dirección lo ve todo; cada tutora, sus aulas; el apoyo, las aulas de su módulo; el personal de cocina y limpieza, el tablón y el calendario. Las reglas viven en el servidor, no en la buena voluntad.
Sin chat, sin fotos, sin datos de familias. La app hace pocas cosas y las hace de forma que cualquiera del equipo pueda usarlas desde el móvil sin formación.
Cinco pestañas. Lo que sale en cada una depende de quién ha entrado.

Las aulas se agrupan por módulo, que es la unidad que hace la guardia. Cada aula con su edad, su tutora y el apoyo que le corresponde.

La guardia rota por módulos cada semana y se pinta en el mes. Encima, eventos del centro y ausencias del personal, para saber quién cubre a quién.

Cualquiera propone un anuncio o pide material; dirección lo publica o lo devuelve con un motivo. Los anuncios importantes se fijan y se ve quién no los ha leído.

Cada tutora ve los niños de sus aulas; el apoyo, los de su módulo. Se identifican por nombre e inicial del apellido: no se guarda nada más de ellos.

Ítems a observar por bloque del currículo de 0-3, con anotaciones fechadas. Al final del trimestre, un borrador de informe redactado a partir de esas notas, que la tutora revisa y firma.

Propuestas por revisar, quién falta y si está cubierto, quién no ha planificado su día libre, qué módulo está de guardia. Un vistazo antes de abrir la puerta.
La misma aplicación se comporta de forma diferente según quién entra. No es una preferencia visual: son permisos comprobados en el servidor con cada lectura y cada escritura.
Todo el centro: aulas, personal, invitaciones, ajustes, aprobación del tablón, cuadrante y reunión de equipo.
Sus aulas y sus alumnos, con evaluación e informes. Propone anuncios, eventos y su planificación de días libres.
Las aulas de su módulo. Ve a los niños y anota observaciones, sin editar las fichas ni los informes.
Cocina y limpieza: tablón, calendario y peticiones de material. Sin acceso a ningún dato de alumnos.
Con niños de por medio, la pregunta no fue qué se podía guardar, sino qué era imprescindible. Cada dato que no está no hay que protegerlo.
Esta app es de uso privado: solo entra quien tiene una invitación del centro. Por eso en esta página no aparece el nombre de la escuela ni ninguna captura con datos reales.
Nace de Diario de Aula, nuestra app de seguimiento para educadoras, y comparte con ella el motor de informes. Sobre esa base se construyó lo que un centro necesita como equipo: personal, módulos, guardias, cuadrante, tablón y reunión.
Antes de una línea de código, pantallas navegables revisadas con la persona de enlace del centro. Lo que no se entendía a la primera se rehízo.
Quién ve qué se escribió como reglas del servidor antes que como pantallas. La interfaz solo enseña lo que las reglas permiten.
Versiones de prueba en iPhone y Android para varias personas del equipo, con datos inventados, antes de abrirla a todo el centro.
Escuelas infantiles, academias, centros de día: equipos pequeños con la información repartida. Cuéntanos cómo trabajáis y te decimos si una app así tiene sentido y qué costaría.